¿Porqué la sensación en  nuestras manos  de un estado congelación del tejido de la columna cervical del paciente   a posteriori de un latigazo cervical traumático?

Es como si se tratase de un tejido totalmente inerte, de madera, con una falta absoluta de energía; la sensación de que  todo se ha convertido en un bloque de hielo; nada de se mueve en ninguna dirección, imposible de discernir si hay una disfunción somática a un nivel más significativo que otro;

Sin embargo, si nos permitimos una escucha profunda de este mismo tejido, podemos percibir que se asoma  una ligera sombra de vibración, es un estado de resonancia constante, como la verberación de un gong tibetano  o de un panal de abejas en estado de excitación

¿Qué realmente lo provoca?…seguramente, y digo seguramente pues no esta demostrado científicamente, aunque si es perceptible en la palpación, una brisa vibratoria seguramente a consecuencia del impacto traumático a nivel del tronco cerebral con una afectación directa en la fisiología del área reticular;  en consecuencia tendremos una estado alterado de la fisiología en  esta zona, generando un desequilibrio entre el sistema ergo-trófico y trofo-trófico; es decir, nos encontramos delante de una alteración del Sistema Nervioso autonómico como resultado del impacto inesperado.

Este estado disfuncional en ningún caso ocasiona una compresión periférica del nervio vago a su salida del agüero yugular, pues si este fuera el caso como respuesta tendríamos una atonía muscular, cuando de hecho tenemos un alto grado de hipertonía de la musculatura profunda cervical. Solamente, un 2% de los casos  estamos delante de una compresión real del nervio vago, y en cambio, en la mayoría de las veces tenemos un estado de facilitación simpática del tronco encefálico.

La influencia del área reticular en la fisiología es somato-motora, por lo que genera una alteración sobre el tono muscular, sensibilidad, reflejos, equilibrio del SN, cognición por la influencia de los neurotransmisores, sistema endocrino ( adrenalina, nor-drenalina, pero también por cortisol, glucagón, ….), y sistema inmunológico.

No menos importante es la afectación a nivel del sistema límbico, por el hecho que está conectado con el sistema reticular y más concretamente al hipocampo y a la amígdala;teniendo en cuenta que estas áreas gestionan el miedo, y recuerdos de sucesos traumáticos , cualquier situación que genere un » volver»  a revivir la experiencia traumática pasada, se activará automáticamente la formación reticular generando una cascada de síntomas similares a cuando ocurrió.

El recuerdo de la experiencia traumática se al estimado que se puede mantener latente  en el hipocampo durante 3 años, por lo que se convierte en una prioridad durante le tratamiento des-programar la energía cinética del impacto que ha quedado impresa en los tejidos y que sostienen el hipocampo en un estado de alta excitabilidad, con lo que cualquier evento que nos recuerde el accidente como comentábamos puede  llegar a tener las mismas cascada de reacciones físicas y  emocione situándonos en al  momento del accidente.

Que no nos sorprenda pues que al instar nuestra palpación en la zona posterior del temporal, donde en profundidad localizamos el hipocampo,  activamos este sistema por lo que podemos tener reacciones en el paciente muy visibles como puede ser una aparición de temblor acompañado de una respiración agitada;  al poco rato  irá remitiendo siendo este un signo de recuperación.

En la palpación del tejido congelado postraumático podemos hacer una diferenciación clara si el trauma es emocional ( congelación será más dispersa y general en la estructura del paciente? o bien  traumática (la congelación estará en una zona  bien más circunscrita ), com es el caso de una lesión somática.

 

Pau Dalmau D.O